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Parroquia "San José de Chacao"
Página Web Oficial del Complejo Parroquial "San José de Chacao" – Arquidiócesis de Caracas
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Apreciados hermanos hoy el Señor nos invita a reflexionar en este evangelio estos 4 aspectos:
La escena no ocurre en el Templo de Jerusalén, ni ante las grandes autoridades de la época. Ocurre en Nazaret, un pueblo pequeño y casi insignificante, en la casa de una joven sencilla. Esto nos enseña que Dios no espera a que seamos «perfectos» o estemos en lugares sagrados para buscarnos. Él entra en nuestra cotidianidad, en nuestras dudas y en nuestras esperanzas. El anuncio del Ángel Gabriel comienza con un saludo que es la base de nuestra fe: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Antes de pedirle algo a María, Dios le recuerda quién es ella para Él.
A menudo imaginamos a María en una paz imperturbable, pero el Evangelio dice que ella «se turbó». Sintió miedo y desconcierto. La lección: Tener miedo ante los planes de Dios no es falta de fe; es humanidad. La respuesta de Dios: «No temas». Dios no viene a complicarnos la vida por capricho, sino a darnos una misión que nos trasciende. María pregunta: «¿Cómo será esto?». Ella quiere entender para entregarse mejor, y Dios responde con paciencia.
El ángel le explica que no será por fuerzas humanas, sino porque «el Espíritu Santo vendrá sobre ti». A veces nos sentimos incapaces de cumplir lo que Dios nos pide (perdonar a alguien, ser generosos, mantener la esperanza en la crisis). La Anunciación nos recuerda que para Dios nada hay imposible. No se trata de lo que nosotros podemos hacer por Dios, sino de lo que Dios puede hacer a través de nosotros si le dejamos espacio.
El momento culminante es el «Hágase en mí según tu palabra». María no dice simplemente «está bien», dice «Amén». Se entrega sin condiciones. Ella no conocía todos los detalles del futuro (la huida a Egipto, la Cruz, la Resurrección), pero conocía a Quien le hacía la promesa. Su confianza es un modelo para nosotros: no necesitamos ver el final del camino para dar el primer paso con Dios.
Hoy, el Ángel también toca a nuestra puerta. Dios sigue buscando «Nazaret» modernos para hacerse presente en el mundo. ¿Cuáles son los ruidos que no me dejan oír el anuncio de Dios? ¿A qué le tengo miedo cuando siento que Dios me pide un cambio? ¿Soy capaz de decir «Hágase» a pesar de la incertidumbre?
María es la puerta por la que Dios entró al mundo. Al decir que sí, ella permitió que la Luz venciera a las tinieblas. Que su ejemplo nos ayude a ser nosotros también «portadores de Cristo» en nuestros ambientes.
Dios es bueno.